(Micro)reseñas de dos micronovelas corrosivas de Juan Romagnoli
En épocas donde la realidad supera a la ciencia ficción, «Eran viejos conocidos» (Macedonia Ediciones, 2024) es una micronovela que combina lo mejor del género (el encuentro con lo extraño, curiosidad científica, viajes espacio-temporales) en una historia con la que cualquier persona que viva o conozca Mendoza se puede identificar. Así como El Eternauta cambió el Empire State por el Monumental, Romagnoli hace de las postales mendocinas la cotidianidad de la acción de los personajes citadinos. Con un final que no se sabe si es ficción o realidad, pero al que no se puede dejar de llegar ávidamente desde que se lee la primera página.
Por su parte, «Una bala lleva tu nombre» (Macedonia Ediciones, 2024) es una micronovela policial en la que reverbera una historia como la de Thelma y Louis: tres personajes en huida, persecución y búsqueda de libertad entre rutas y estaciones de servicios, con una mujer como protagonista. Una sonrisa cómplice se dibuja con el punto final. Al igual que «Eran viejos conocidos», forma y fondo coinciden: el tamaño del libro (14×10 cm) es casi el del celular. Una invitación para dejar un rato las stories y dejarse llevar por las historias.

