¿Hay 2023? Perspectivas del campo nac&pop

Volvemos luego de un merecido descanso que, como casi siempre, suele resultar corto. Igual no nos quejamos. Hemos pasado un verano divertido y todavía nos queda un resto. Y volvemos con la misma pregunta con la que nos íbamos: ¿Hay 2023? Tratando de desmalezar la superficie mediática, apartando por ejemplo la omnímoda presencia del juzgamiento popular televisivo del crimen de Villa Gesell, o las agobiantes coberturas veraniegas del tipo ola de calor, cantidad de horas en aduana, precio de alquileres, etc. Nos encontramos aquí,, casi al cierre de febrero, con más dudas que certezas en el campo nacional y popular.

Por arriba, en el gobierno nacional, mientras ignotos y famosos siguen preguntándose qué es lo que tanto distancia a las partes que componen el Frente de Todos, algo parece comenzar a ordenarse. Lento, muy lento. No se puede hacer más lento. El gesto de concretar la tan aclamada mesa política es una señal en este sentido. Aún cuando el documento y las acciones inmediatamente posteriores, hasta aquí no han mostrado demasiado avance. El resultado visible hasta aquí: un par de pre candidaturas implícitas y explícitas, la de Alberto y la de Scioli; un operativo clamor por Cristina (reducido a una comisión) y la esperanza depositada en un futuro diálogo que podría tener a Massa, a Agustín Rossi y a las organizaciones sociales como protagonistas.

Por abajo, en Mendoza, el diálogo no aparece o se obstaculiza. Casi en duplicado con lo que sucede en los cambiemitas mendocinos, que hasta aquí continúan dispersos y en el mismo lodo todos manoseados, el Partido Justicialista provincial se esmera por embarrar su propia cancha. Ante el aparente rompimiento de la alianza Pro-UCR la conducción del PJ de Mendoza decidió hacer oídos sordos a distintos reclamos y el 15 de febrero convocó a una “Sesión Ordinaria para el día viernes, 24 de febrero del 2023, a través de la plataforma Zoom, cuyo link será enviado a los Presidentes Departamentales”. Etceterá. 

Así las cosas, el PJ provincial, ante la inminencia de actos eleccionarios trascendentales, y con un cornejismo debilitado por la interna que hasta aquí continúa, vuelve a proponer como metodología de reunión un encuentro virtual, custodiando celosamente la posibilidad de que emerjan expresiones disidentes. Tal vez, es una noticia en desarrollo, esta noche haya un nuevo capítulo en esta saga. O tal vez, como hasta aquí, no pase nada.

Como obsequio de cierre para estas líneas recibimos ayer la confirmación de la precandidatura de Horacio Rodriguez Larreta a la presidencia de la Nación. Lo hizo él mismo, a través de una pieza audiovisual que nos recuerda lo peor de la propaganda política con la que Ramiro Agulla y Carlos Bacetti supieron convertir a De La Rúa en presidente. Lo curioso (y no tanto) es que mientras Larreta se iba al km cero de la ruta nacional 40, en la comisión de juicio político del congreso de la nación nos enterábamos que su gobierno regalaba cero km a jueces que luego fallaban favorablemente en causas contra sus ministros. Una manera elegante de aumentar la grieta, todo lo contrario de lo que ahora viene a proponernos). En este caso la grieta entre perejiles que no cuentan con el beneplácito del poder judicial en sus sentencias y afortunados que perseveran en entablar entrañables amistades con jueces que, más temprano que tarde, los sacarán de algunos apuros. Por lo menos hasta ahora porque, cabe advertirles, ya comenzaron a verse los hilos hace rato.

Autor: Pablo Ana