Culpa cero y Envidiosa, a la bolsa

¿Cuántos modos tenemos de contar una historia? ¿Qué contamos cuando contamos una historia?

En La Teoría de la bolsa como origen de la ficción, Ursula K. Leguin se pregunta “¿dónde está esa cosa maravillosa, grande, larga y dura, un hueso creo, con el que el hombre mono primero golpeó a alguien en la película y, gruñendo de éxtasis por haber logrado el primer asesinato apropiado, luego lo arrojó al cielo, y girando allí, se convirtió en una nave espacial que se abría paso hacia el cosmos para fertilizarlo y producir al final de la película un feto encantador, un niño, por supuesto, flotando alrededor de la Vía Láctea sin (extrañamente) ningún útero, ninguna matriz en absoluto?” La pregunta de Leguin va al nudo de su argumento: sabemos todo sobre esa manera contar y sobre la historia que se cuenta allí.  “Todxs hemos escuchado todo acerca de todos los palos, lanzas y espadas, las cosas para golpear, golpear y golpear, las cosas largas y duras, pero no hemos escuchado sobre las cosas para poner cosas, el contenedor de la cosa contenida. Esa es una historia nueva. Eso es novedad”.

¿Cuál es la novedad que narran Culpa cero y Envidiosa, estas dos producciones nacionales que en los últimos meses tienen como protagonistas a mujeres de mediana edad, bajo el género comedia (¿dramática?, ¿romántica?) exponiendo las mismas estereotipadas emociones negativas femeninas que, históricamente, la narrativa patriarcal ubicó como propias de las mujeres, exaltándolas en discursos y representaciones literarias, mediáticas, culturales, sociales en fin?

Culpa cero, es la película escrita, dirigida y actuada por Valeria Bertuccelli, que propone la historia de una escritora de autoayuda argentina, famosa y rica (al límite del contrato de verosimilitud) que es cancelada por plagio. Berta Muller, el personaje central, es una mujer violenta, maltratadora, superficial, sin empatía, con fuertes rasgos psicopáticos, cuyos vínculos están centrados en abusos de todo tipo. La película narra la historia de este personaje en el lapso en el que es descubierta e intenta por todos los medios recuperar su credibilidad.

Envidiosa, es la serie que tiene a Griselda Siciliani como protagonista de una historia en 12 entregas (primera temporada) encarnando a una mujer a punto de cumplir 40 años y viendo como colapsa toda su planificación vital al no poder casarse con su novio tras 10 años de relación. Entre el egocentrismo y la envidia pendula una trama en la cual se despliegan sin cesar escenas que hemos visto una y mil veces: varones que rápidamente rehacen su vida con chicas a quienes doblan en edad, don juanes narcisistas, el matrimonio como único destino para una mujer, la competencia entre mujeres, la belleza como medida de todas las cosas, la juventud como fuente de vida, etc., etc., etc.

Úrsula Leguin sostiene que en la novela (en las historias) la reducción de la narrativa al conflicto, todo como si fuera una batalla, es absurda. Todas las historias han tenido como centro a un héroe, cazador, combativo, competitivo, violento, enfrentado. En su Teoría de la bolsa, propone una narración concebida como bolsa de transporte / panza / caja / casa / atado de medicinas, un todo necesario que no es conflicto ni armonía sino un proceso continuo.

En un mundo que exacerba la violencia y potencia el mérito y la competencia del/la más fuerte, joven, acaudaladx, astutx, hábil, ¿cómo podríamos contar Culpa cero y Envidiosa desde formas ubicadas en lo que está sucediendo, en lo que las personas hacen y sienten (sus afectos y emociones), “cómo las personas se relacionan con todo lo demás en esta vasta bolsa, esta panza (vientre) del mundo”, como dice Leguin?. Berta no es una mujer poderosa. Es una mujer con poder que abusa del lugar que ocupa a la manera en que el patriarcado nos ha enseñado a hacerlo. ¿No tenemos otras formas de ver a Berta? ¿Qué hay de Berta hacia atrás y a sus costados para tanta inseguridad? ¿Qué nos dice Berta cuando no dice? Victoria no es una mujer plena, no es interesante. Es machista, clasista, egoísta, autocentrada. ¿Qué lugar ocupa esa comunidad de amigas en su bolsa? ¿Cómo se sostuvieron de la mano Victoria y su hermana ante el abandono infantil? Mujeres en lugares centrales y mujeres en lugares laterales en las vidas de las dos protagonistas para la panza vientre del mundo que podemos contar para cambiar la historia si queremos ver cómo se sucede la historia.

Por Valeria Hasan